ACT

La magia y alegría de Daniel Bretón

Uno de los jóvenes tenistas que hoy llena de alegría la Academia Colombiana de Tenis (ACT) es Daniel Bretón, quien estudia cuarto grado y le encantan las matemáticas y la educación física. Cada vez que participa en los festivales infantiles de tenis se destaca por su seriedad, disciplina y compromiso.

Para ello cuenta con la inspiración que le da su ídolo Rafael Nadal, el tenista español ganador de 21 Grand Slam, y el apoyo incondicional de sus padres.

“Jugando tenis me siento feliz, me relajo, y al participar en los torneos puedo empezar a jugar mejor; aprender a atacar más la pelota y no pegarle tan pasito. Es muy divertido”, dice con su ternura este niño de 9 años, para quien el deporte blanco es magia y felicidad.

Pero también, es una actividad fundamental para su crecimiento, desarrollo y para formar su personalidad y su proyecto de vida, como asegura su mamá, Adriana, quien se ha convertido en una de las más grandes motivaciones de Daniel, dado que ella no solo ama el tenis, sino que lo practica desde niña.

“Empece a jugar desde chiquita hasta la universidad, y cuando nació Daniel lo retomé. Él siempre me ha visto jugar y creo que eso lo ha motivado. Pienso que el juego forma, enseña mucho a las personas, ya sea a sobrellevar las situaciones difíciles o a saber reaccionar de buena forma cuando uno pierde o gana”, dice Adriana.

“Me gusta que mi hijo se ponga retos, que sea competitivo y quiera superarse. También le ayuda a nivel físico, comparte con otros niños que no están en la casa encerrados o con los video juegos, sino que salen al aire libre, disfrutan de otras cosas y todo esto es fundamental para su crecimiento saludable”, complementa Adriana, mientras anima a Daniel en su partido en el Festival Infantil de la ACT.

“Vamos Dani, vamos. Así es. Buen punto”, son algunas de sus palabras de aliento, a las que se suma su esposo Francisco Bretón; porque, afortunadamente, para este tenista infantil su familia está conformada por deportistas que a diario le dan ejemplo en todo sentido.

“Francisco se dedica al triatlón, yo al tenis. El niño ha visto que siempre estamos activos físicamente y vamos juntos a los torneos, sea para animar a mi esposo, o cuando yo tengo algún campeonato o para apoyar a Daniel. Esto nos ha ayudado a mantener la unión familiar, en este caso alrededor del deporte”, complementa Adriana, ingeniera de sistemas y gerente de proyectos, para quien el deporte blanco le ha ayudado también a tener calma y le ha servido en su rol de mamá.

“Uno a veces quiera que las cosas pasen rápido, que se den resultados inmediatos, y en este sentido, el tenis me ha enseñado a tener calma, a saber esperar, a no dar una bola por hecha, a saber cómo rematar o definir, y eso me aporta a mí como mamá”.

También en este momento, estos felices padres han aprendido mucho de su hijo a partir de practicar un deporte como el tenis y de la vida misma; lo conocen más, saben de sus aspiraciones y son sus motivadores para que crezca poco a poco, paso a paso, y sobre todo para que aprenda a enfrentar las situaciones de la vida. “No hay que presionarlos, sino permitirles que disfruten de lo que hacen, que compartan, mejoren su motricidad, y sientan la alegría de jugar”, concluye Adriana, quien va a felicitar a su hijo por los buenos partidos que tuvo en este festival infantil. No los ganó todos, pero en cada uno dejó lo mejor de sí.

Daniel siempre cuenta con el apoyo de sus padres, así como con su ejemplo y dedicación.
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